Durante mucho tiempo he sido mi mayor freno. Revisar mi juego de cabeza me ha ayudado a darme cuenta que no debo ponerme límites. Lo que hoy parece imposible mañana puede estar a mi alcance pero si hoy digo que es imposible es seguro que mañana dejaré de intentarlo. Simplemente cambiar la forma de ver y nombras las cosas puede hacer que tu rendimiento llegue mucho más lejos de lo que nunca has pensado. No se si he llegado a mi máximo nivel o no, pero se que ahora cuando dejo la pista me voy con la tranquilidad de haber hecho todo lo que estaba en mi mano.

 

Ruth H.

Ruth H.,