Desarrolla tus capacidades, potencia tus debilidades

¿Has sentido alguna vez envidia sana de ese directivo que tiene tiempo para hacer todo y llega a casa antes de las 18:00? ¿Alguna vez te has comparado con la técnica de ese compañero de paddle (o el deporte que practiques) que empezó más tarde que tu pero ya juega mejor que tú? Seguramente te habrás comparado con la habilidad o la capacidad de un experto en una materia y habrás dicho cosas como: “no sé cómo puede gestionar tan bien el tiempo”, ”me gustaría dirigir equipos tan bien cómo lo hace ella”, “daría cualquier cosa por tener el saque que tiene él”, y muchas otras afirmaciones por el estilo.

Muchas veces vemos cualidades en los demás que nos gustaría poder tener nosotros.

Muy probablemente conocerás el estudio de “las 10.000 horas de práctica deliberada” para llegar a ser un experto. Y son muchos los ejemplos de deportistas o empresarias que afirman que tras interminables horas de práctica han llegado a dominar su campo sin tener que esforzarse. Es muy conocido el anuncio de Michael Jordan donde explica que su éxito es el resultado de haber fallado innumerables veces y nunca haber dejado de intentarlo.

No hay éxito sin fracaso ni hay mejora sin esfuerzo.

Habrás oído muchas veces que Mozart era un genio a los 5 años o que Picasso ya exponía obras con 15 años, y como ellos muchos otros ejemplos conocidos y no tan conocidos de gente que tenía con un talento natural y que destacaban en sus campos muy precozmente sin apenas esfuerzo aparente, pero para el resto, para los que no nacemos con uno de esos dones tan fácilemente identificables y tan definidos, el camino hacia la excelencia es más largo.

Dicen que se necesitan 10000 horas de práctica deliberada para ser experto en un campo, no importa que tan bueno seas cuando empiezas sino cuanto te esfuerces.

Una vez que en tengas claro cual es tu objetivo y que camino vas a seguir, (por ejemplo si tienes dificultad para hablar en público y para ti es importante poder intervenir en las reuniones de tu empresa sin ponerte nervioso, tu objetivo será hablar en público y para ello identificarás que técnica vas a seguir) deberás mantenerte con la estrategia que has elegido, porque si quieres poder llegar a dominar esa materia (aquí sería la capacidad de comunicación en público), tendrás que insistir e insistir y practicar y practicar hasta que puedas hablar como ese ejemplo que te viene a la cabeza cuando piensas en un experto en la materia que quieres dominar.

Solo con práctica transformarás una debilidad en fortaleza o  dominarás lo que antes era una habilidad natural con maestría de un experto.

Recuerdo una profesora que nos decía “cuanto más practico mejor improviso” y es que el dominio de una habilidad requiere práctica y, no es el talento lo que hará te hará parecer natural sino el entrenamiento constante.

Después de tanto insistir en la práctica continuada hablaremos de cómo tiene que ser la práctica. Todos los días podrás ver a muchos niños que juegan durante horas a fútbol en la calle, incluso alguno de esos niños puede parecer que destacan con facilidad sobre los demás, pero ¿Puede ese niño ser una futura estrella? Pues bien, esas largas sesiones de práctica sin duda le ayudarán a potenciar su talento, pero dificilmente llegará a ser un profesional si toda su práctica tiene lugar en la calle. Es un entrenamiento espontáneo y lo que requiere es practicar de forma deliberada.

Un buen entrenador potencia tus habilidades y te advierte sobre tus debilidades, pone tu foco en tu potencial de mejora.

Si quieres mejorar en cualquier campo deberás observar lo que haces y cómo lo haces, aquello que haces bien y lo que no tan bien para analizar lo que necesitas hacer para convertir ese potencial en realidad. Actuando así te transformarás en tu propio entrenador. Y aunque te costará quitarte los viejos hábitos hasta que domines tu nueva habilidad, deberás aferrarte a la estrategia que has elegido para alcanzar tu objetivo. De nuevo, para ello, vas a tener que entrenar, a veces con muchas ganas y otras no tantas, pero si continúas ensayando con esfuerzo y determinación, y lo que te exiges es realista, terminarás por lograrlo, dominando esa habilidad que antes era un obstáculo para ti o siendo a ser un experto en aquello que antes pensabas que era simplemente un don que te había tocado.

Finalmente, durante tus prácticas no dudes en buscar referentes, consultar a expertos o buscar un entrenador que sepa desafiarte para extraer lo mejor de ti, pide opiniones expertas en el campo que quieres dominar y solicítales feedback que te ayuden a mejorar.

Por suerte, cada día encontramos a nuestro alcance más información, tenemos biografías de nuestros ídolos y muchísima información fiable en internet donde encontrar técnicas y estrategias para casi cualquier objetivo (siempre con cuidado de que la fuente sea honesta), y no tengas miedo de las opiniones negativas, coge aquello que te dicen e intenta transfórmala en una motivación. Si al intentarlo crees que no puedes piensa que otros lo han hecho y seguramente tu objetivo no sea tan ambicioso:

BQiSTAzCQAAXpy_.jpg largeSi quieres convertirte en un experto y no sabes cómo, puedes buscar la ayuda de un coach que te ayude con las diferentes fases que se necesitan para alcanzar la excelencia: definir tu objetivo, analizar tus fortalezas y debilidades, establecer las acciones necesarias y comprobar las mejoras para mantener o redigirir la estrategia.

Muchas gracias por haber leído hasta aquí.

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